Con formación en Magíster en Nutrición (UdeC) y especializaciones en:
Especialista en:
GASTROENTEROLOGIA
Tubo digestivo alto Gastritis por Helicobacter pylori, reflujo gastroesofágico y acidez.
La alimentación personalizada ayuda a aliviar molestias digestivas, mejorar la tolerancia a los alimentos y controlar síntomas como acidez, ardor y reflujo. Se adapta a tus necesidades, identificando posibles desencadenantes y promoviendo hábitos como porciones adecuadas, horarios regulares y una correcta distribución de las comidas.
Tubo digestivo bajo Enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa, SIBO e IMO. (colon irritable) La terapia nutricional busca mejorar la tolerancia digestiva, reducir molestias como hinchazón, gases, dolor abdominal y alteraciones del tránsito intestinal, y prevenir deficiencias nutricionales. La alimentación se adapta al diagnóstico, los síntomas y la etapa de la enfermedad, favoreciendo el estado nutricional y la calidad de vida.
Cirugía Bariátrica La alimentación después de una cirugía bariátrica es fundamental para favorecer la recuperación, lograr una pérdida de peso saludable y preservar la masa muscular. Mediante un plan nutricional progresivo y personalizado, buscamos cubrir los requerimientos de proteínas, vitaminas y minerales, prevenir deficiencias nutricionales y acompañarte en cada etapa de tu proceso.
Importante: • Cada persona es única. Los resultados pueden variar dependiendo de factores como edad, sexo, nivel de actividad física y condiciones de salud preexistentes. • Consulta a un profesional de la salud antes de iniciar cualquier nueva dieta
Dieta Gastrica: es un plan alimenticio diseñado para reducir la carga sobre el estómago y facilitar la digestión.
Se utiliza en:
Después de una cirugía: Permite que el sistema digestivo se recupere y cicatrice.
En enfermedades del estómago: Úlceras, gastritis o hernia de hiato.
Para aliviar síntomas: Náuseas, vómitos, acidez estomacal o ardor.
La dieta FODMAP: es una estrategia nutricional diseñada para ayudar a personas que sufren de síndrome de intestino irritable (SII) y otros trastornos digestivos.
Reducción de la inflamación crónica.
Alivio de los síntomas del SII.
Mejora de la calidad de vida.
Identificación de alimentos desencadenantes.
Mejora de enfermedades autoinmunes.
Prevención de enfermedades crónicas como el cáncer y enfermedades cardíacas.