Adolescente: Una alimentación equilibrada en la adolescencia favorece el crecimiento, el desarrollo hormonal y la maduración puberal. Promueve hábitos saludables como mantener horarios regulares de comida, consumir frutas, verduras y proteínas variadas, asegurar el aporte de calcio y hierro, hidratarse adecuadamente y evitar dietas restrictivas, favoreciendo el bienestar físico y emocional